Equs: Metamorfosis de sirena en centauresa seráfica

En un espacio y tiempo indefinibles se produce una difícil lucha por hacer prevalecer los derechos a la vida y a la realización, en diferentes planos humanos como el sexual y el de la propia sobrevivencia. 

El tejido de una red se establece como la creación de un espacio lacerante, violento y a la vez de desahogo al que la persona accede y del que no puede zafarse, más bien lo fortalece tejiendo las cadenas con sus propias manos y estableciendo círculos viciosos de apego.

La psicología elabora variadas teorías en relación al apego al maltratador que se da en situaciones de violencia extrema y que se produce en desfases de la personalidad del violentado, llegando éste, incluso a rechazar ayuda porque prefiere el maltrato, que es una forma de atención, a la total indiferencia. 

Finalmente y luego de una larga pulsión vital, ayudada por la alquimia de diferentes rituales de auto-curación como el arte por ejemplo, la persona logra cortar sus cadenas y acceder a una vida de plenitud, muchas veces no referida a su propio tiempo sino a un tiempo futuro, llegando la sanación, tantas veces buscada y trabajada por ella, a sus descendientes. 

Manifiesto del Árbol.

El contexto de esta obra es diverso, científico por su relación con la física y la complejidad del hombre y la naturaleza, natural por su ambientación en un bosque en donde, a través del contacto con las raíces, tronco y ramas de los árboles, el humano utiliza el tacto como el medio que le permite llevar información al cerebro y le permite descifrar los mensajes que guarda el árbol.  

 

Es una obra minimalista que establece una amplia vinculación entre el tejido neuronal vegetal y el humano, bajo el principio de paridad de la física cuántica.

 

La obra se inscribe en el tiempo actual y muestra el cambio abrupto de un estado de aparente “libertad" de los humanos hacia otro de confinamiento. El contexto de esta obra es fundamentalmente artístico, social y cultural. Artístico por la creatividad y la técnica fotográfica, social y cultural pues hace que las personas puedan introducirse en sí mismas y visualizar sus reales perspectivas vitales. Muestra que los lenguajes han cambiado al igual que las percepciones, en contradicción con el mundanal ruido, la humanidad se ha visto abocada a estar en espacios reducidos que promueven la soledad o la compañía mínima y reducida de  los miembros de su núcleo íntimo familiar. La preminencia de un bosque feraz, con sus grandes hojas y raíces la inscriben en un entorno  natural mientras que las figuras humanas, a pesar de estar relegadas a un espacio mínimo en el cuadro, resaltan el contexto social de la obra que parece indicar y advertirnos acerca de la fragilidad de la especie humana frente a la naturaleza, misma que, de sentirse amenazada por la acción del hombre, fácilmente puede prescindir de él y continuar tranquilamente su vida en el planeta.