Retrospectiva

Manifiesto del Árbol

La intuición es, según la neurociencia, la capacidad de obtener certezas que van más allá del conocimiento, siendo una forma de comunicación sutil entre humanos y, tal vez, de estos con otros seres vivos del planeta, podemos compararla con la capacidad de las plantas o de ciertos microorganismos de enviar mensajes a través de sus raíces con comunicación instantánea que los ayuda a fortalecerse y sobrevivir. Al combinar la neurobiología vegetal y el sistema neuronal humano, a través del tacto, se producen conexiones que permiten la comunicación de mensajes sutiles que sólo la intuición humana puede comprender.

Por otro lado, el arte en su ejercicio contemporáneo necesita de un proceso intuitivo para mejorar la creatividad, lo que permite desarrollos que son similares en varias partes del mundo a la vez, esto se llama ubicuidad, es decir, que compartimos conceptos, o los replicamos. ¿Quiere esto decir que las ideas son intrínsecamente ubicuas? Los medios tecnológicos actuales facilitan este proceso de ubicuidad. Podemos estar presentes en varias partes del mundo al mismo tiempo a través de la tecnología. Es por ello que este proyecto se desenvuelve en torno a la pregunta ¿Cómo habitamos de múltiples formas el espacio temporo-espacial en el que vivimos a través de lenguajes intuitivos que conectan? 

En Manifiesto del Árbol usamos la poesía para acercarnos a la estructura de un sistema de comunicación. Usamos además la estrategia de conectar las redes neurobiológicas de vegetales y humanos, considerando que son las raíces de las plantas las que les permiten ““hablar entre sí” y que, por otro lado son las yemas de los dedos de los humanos, que tienen terminales nerviosas sumamente sensibles, las que llevan la información a las redes neuronales, por tanto si conectamos estos dos sistemas nerviosos de hecho se producirá una conexión.

Según la artista multidisciplinaria ecuatoriana Alexandra Trujillo “Desde el punto de vista biológico, los micelios, que son las fibras de los hongos que conectan las raíces de las plantas, constituyen esa red de conexiones e intercambio de información que buscamos generar con los procesos creativos desde el arte”. Stefano Mancuso, neurobiólogo connotado asegura “no podemos dudar de la inteligencia de las plantas”   

Francisco Gómez, artista audiovisual ambateño insinúa “la posibilidad de que la naturaleza se vea tan afectada por la tecnología que la imite y llegue un futuro en que sus diferencias sean completamente borradas, en ese momento la humanidad solo señalará las diferencias de los otros para celebrarlas y reconocerse diferentes desde un lugar de aceptación y respeto”.

Por otro lado el confinamiento a que nos ha abocado este tiempo de crisis permite desarrollar formas muy sensibles de lenguajes que los hemos denominado Lenguajes del Confinamiento y que nos permiten articular propuestas alrededor de ellos.

En este proyecto expositivo se usará la estructura red neurobiológica – tacto- red neuronal- intuición- aprehensión del mensaje, la cual se conjugará con la estructura: confinamiento- sensibilidad-lenguajes- nuevas visiones,    para establecer una serie de conexiones que permitan enlazar conceptos, obras y propuestas de este proyecto. 

Nuria Rengifo Dávila 

Curadora de la muestra Manifiesto del Árbol